21 abr. 2017

Con un libro en las manos

Como todos los años, la fecha del fallecimiento de Cervantes y Shakespeare nos sirve de recordatorio sobre la importancia de los libros. Celebrar el Día del Libro es, por un lado, una necesidad desde el momento que no todos tienen acceso a su uso o no los consideran necesarios en sus vidas. Por otro lado, una fiesta gozosa para aquellos que los amamos y los consideramos necesarios en nuestras vidas.
Nadie puede negar la importancia que los libros han tenido y tienen en la transmisión del saber a lo largo de toda la historia de la humanidad. Desde la invención de la escritura, con fines eminentemente prácticos para el comercio, los libros han servido para transmitir el conocimiento de unas generaciones a otras, aunque no siempre avanzando de forma lineal. 
Es posible que precisamente ese uso sistemático como elemento que ayuda al aprendizaje, el libro de texto, sea el que haya hecho que, en determinadas personas, se haya producido un rechazo o indiferencia al uso de los libros en su vida diaria.
Quien no lee habitualmente pierde una oportunidad de conocer otras vidas, ponerse en el lugar de otras personas o culturas y entenderlas, abrir su mentalidad y, en definitiva, tener una opinión propia.
Otra cosas es el formato del libro. Ante las nuevas tecnologías hay opiniones a favor y en contra, defensores y detractores de las mismas. ¿Libro tradicional o libro electrónico? Sería interesante ponernos en el lugar de aquellos monjes que, en sus scriptoriums oyeron hablar del invento de Gutenberg. ¿La imprenta iba a acabar con tantos siglos de cultura? ¿Cualquiera que no estuviera iniciado podría dedicarse a leer o, incluso, a escribir? Los libros, los conocimientos, el saber ¿debían estar al alcance de todos? 

Para celebrar el Día del Libro te propongo un doble acercamiento a los libros. En primer lugar a las sensaciones que nos producen, nuestra primera biblioteca y la amistad que nos proporcionan de la mano del autor israelí Amos Oz. Una obra de Donizetti utiliza la excusa de los libros para desarrollar la historia de amor entre sus protagonistas.


Nacido pocos meses antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, Amos Klausner firma sus libros como Amos Oz. Novelista, periodista, profesor de literatura en la Universidad Ben-Gurión, co-fundador del movimiento pacifista Shalom Aishav (Paz Ahora) y miembro de la Academia Europea de las Ciencias y las Artes, Oz es una de las personalidades que luchan por desarrollar sus ideas en favor del pacifismo, el diálogo y la búsqueda de soluciones a los conflictos que tienen enquistada su tierra natal, ya que nació en Jerusalem antes de que existiera el estado de Israel moderno.
Crítico con quienes no buscan soluciones dialogadas a los conflictos, Amos Oz ha visto cómo su vida ha sido amenazada por los sectores más conservadores y radicales de su país: "Es un orgullo que algunos israelíes me llamen traidor por oponerme a la ocupación", lo que le ha hecho pertenecer al grupo de los que él llama con orgullo "traidores" junto con Lincoln, Gorbachov, De Gaulle, Sadat, Isaac Rabin o Simon Peres.
Recibió el Premio Goethe de Literatura por Una historia de amor y oscuridad, el Príncipe de Asturias de las Letras en 2007, además de haber sido candidato al Nobel de Literatura durante varios años consecutivos. Entre sus obras destacan, además de la citada, La caja negra, Hasta la muerte, Conocer a una mujer o Judas, publicada hace un par de años.



Pero lo que nos trae en esta ocasión al escritor israelí es su amor por los libros, algo que comenzó como afición y continúa como necesidad. Dos extractos de este amor por los libros nos acompañan. Por un lado, una anécdota que relata de su primera infancia. 
Apasionado de los libros, Amos Oz cuenta que con seis años su padre le dejó un hueco en su estantería y le dejó poner allí sus libros. "Fue un gran día para mí. Para ser exactos me cedió unos treinta centímetros, más o menos un cuarto de la superficie del estante de abajo. Abracé todos mis libros, que hasta ese día habían estado tendidos en una banqueta junto a mi cama, los llevé en brazos hasta la vitrina de mi padre y los puse de pie, como es debido, de espaldas al mundo exterior y de cara a la pared". Puedes leer la entrevista completa en el enlace (en verde como siempre en el blog): Amos Oz, el siglo de Israel.
Mucho tiempo tardó Oz en decidirse a escribir un libro como Una historia de amor y de oscuridad, en el que sacó a la luz a sus padres, emigrantes judíos de orígenes rusos y polacos que llegaron al Mandato Británico de Palestina. Él, un aficionado a lo sublime, erudito filólogo que no pudo acceder a la docencia universitaria; ella, amante de la literatura, que improvisaba historias al acostar a su hijo y que se suicidó cuando éste contaba con doce años. Su tío Yosef, incansable lector y polemista en eternas discusiones con su vecino Agnón (un futuro Premio Nobel), quien le enseñó que no había nada más asombroso como crear una nueva palabra que se mezcle con las de un idioma y se vuelva eterna por su uso, ya que los libros se hunden poco a poco en el olvido. Su huida a los quince años a un kibbutz donde lee y relee a Hemingway y que acabará forjando su vida.
A este libro, al que da forma de novela para mostrarse ante los lectores, pertenece el texto que nos acompaña en esta entrada dedicada a los libros.


La relación entre literatura y ópera es enorme. Muchas son las óperas que han surgido de libros (novelas u obras de teatro, sobre todo) a los que se han adaptado para ser llevadas a la escena. En otras ocasiones, el libro del que partía la obra musical apenas ha tenido trascendencia y apenas es conocido. Entre los primeros podemos destacar algunas óperas de Verdi como Macbeth, Otello o Falstaff, basadas en obras de Shakespeare; La Traviata, sobre La dama de las camelias de Alexandre Dumas hijo; La forza del destino, a partir de Don Álvaro o la fuerza del sino de Ángel Saavedra Duque de Rivas o Rigoletto adaptada de El rey se divierte de Victor Hugo.
Gaetano Donizetti es uno de los grandes compositores de la primera parte del siglo XIX, junto con Rossini, Bellini y el joven Verdi, uno de los máximos exponentes del periodo belcantista, donde la melodía y el protagonismo de los intérpretes llegan a los momentos más sublimes de la historia de la ópera, muy por encima de la consistencia de algunos argumentos, que quedaban relegados a un lugar menor relevante. 
Autor de más de setenta óperas, la mayoría serias entre las que destacan Ana Bolena, Lucrecia Borgia, La Favorita o Lucia di Lammermoor, también hay entre su producción obras cómicas como L'Elisir d'amore (El elixir de amor) o Don Pasquale.
L'Elisir d'amore es una obra deliciosa, una irónica parodia sobre la leyenda de Tristán e Isolda y el filtro de amor que los unió; una comedia sin pretensiones, pero que tiene la virtud de encantar al público, con unos personajes extraídos de los tipos de la ópera bufa y unas melodías pegadizas que se te quedan metidas en el oído y no dejas de tararear entre sonrisas de complicidad.


Un libro. Esta es la razón que une esta obra con el texto, aunque en este caso, el uso del libro tenga un sentido irónico. Nemorino, ingenuo campesino nos confiesa que está enamorado de la bella y rica Adina. Ella cuenta a los pueblerinos la historia de amor de Tristán e Isolda y se burla del filtro con que Tristán conquistó el corazón de su amada. Esta escena es de la que Donizetti se sirve como pretexto para iniciar su obra y que hará que el embaucador Dulcamara, curandero y charlatán ambulante proporcione a Nemorino ese elixir milagroso (una botella de Borgoña, en realidad) que le dé el amor de la esquiva Adina.















L'Elisir d'amore
es una obra ideal para quienes quieren escuchar una ópera por primera vez. La versión que enlazo pertenece a una producción de la Stattsoper de Viena de 2005 que reunió un elenco encabezado por el tenor mexicano Rolando Villazón como Nemorino, la soprano Anna Netrebko como Adina acompañados por Leo Nucci como Belcore e Ildebrando d'Arcangelo en el rol de Dulcamara, una producción que hizo época y que está en Youtube subtitulado en castellano en varios vídeos consecutivos. Una obra y en una versión para disfrutarla.



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14 abr. 2017

Escenas de bohemios en París

París, jóvenes artistas y bohemios son imágenes que tenemos asociadas en nuestras mentes. Desde la segunda mitad del siglo XIX hasta la actualidad, lugares como Montmartre, el Barrio Latino o Montparnasse han visto vivir y transitar por sus calles a tantos aspirantes a pintores, músicos o escritores que pocos lugares son reconocidos como ciudades de los artistas como París.
En esta entrada te propongo una visita que une París y los jóvenes artistas con imágenes, una literaria y varias musicales con el libro El alma encantadora de París y la ópera La Bohème de Puccini
Planteo una primera aproximación, ya que dentro de unas semanas tendremos la oportunidad de disfrutar de esta ópera en el Teatro Maestranza de Sevilla.



Enrique Gómez Carrillo es hoy en día un escritor prácticamente olvidado. Natural de Guatemala, vivió largos periodos en Madrid y París, fue amigo de Rubén Darío participando en el movimiento Modernista, siendo colaborador en distintos periódicos y, sobre todo, un viajero incansable. 
Sus libros con las crónicas de viajes reflejan este interés: El alma encantadora de París, El Japón heroico y galante, La sonrisa de la Esfinge, Jesuralem y la Tierra Santa, Vistas de Europa, El encanto de Buenos Aires o La Grecia eterna y la Rusia actual escritos en las dos primeras décadas del pasado siglo, son algunos de los libros en los que Gómez Carrillo refleja la aventura hedonista, el detalle exótico, la paz del viaje, el vagabundeo despreocupado, ese lugar desconocido que al descubrirlo cause la admiración en el lector. Según él mismo escribe, "... lo que busco es algo más frívolo, más sutil, más pintoresco y más positivo: la sensación".
Personaje muy conocido en su época, bohemio empedernido, cambió su nombre auténtico Enrique Gómez Tible (sus amigos escritores se burlaban llamándole Comestible) por los apellidos paternos. Se casó tres veces, entre otras con la cantante Raquel Meller, fue acusado de haber traicionado a su amante Mata Hari para que la fusilaran, acción de la que fue exculpado después de su muerte. Falleció en 1927 tras una vida de excesos como bebedor, mujeriego, pendenciero y duelista tras un derrame cerebral.
De El alma encantadora de París (1902) es el fragmento que acompaña esta entrada.

Para componer La Bohème, Giacomo Puccini se basó en Scènes de la vie de bohème de Henri de Murger, un folletín que fue publicándose por entregas hasta convertirse en novela como La vie de Bohème (La vida bohemia). Se trataba de unas publicaciones cuyos protagonistas eran jóvenes artistas, genios en potencia, astutos y pícaros en ocasiones que sobrevivían buscando el éxito con sus amadas costureras y peluqueras en el París de Luís Felipe de Orleans. Eran una serie de cuadros realistas en los que se podían identificar a algunos personajes conocidos.
Leoncavallo le propuso a Puccini trabajar juntos en una versión para llevar al escenario esta novela. Finalmente, y después de desencuentros personales, cada uno elaboró una ópera, siendo la que nos ocupa más popular, aunque menos fiel al original.
Con guión de Giuseppe Giacosa y Luigi Illica, los libretistas habituales de Puccini, la "Santísima Trinidad" con que el compositor se refería a él y su equipo de  colaboradores, La Bohème se estrenó en febrero de 1896 con la dirección de uno de los grandes, Arturo Toscanini, de quien celebramos este año el 150 aniversario de su nacimiento.



Cuando Mimí entra en la buhardilla donde está Rodolfo, Puccini la trata de forma especial. El ambiente exterior nevado, el frío, la chimenea apagada, el tiempo desaparecen para centrarse en la figura que entra. 
Las dos arias que traigo a esta entrada han pasado a la historia. Sus primeras frases las conocen todos los amantes de la ópera: Che gelida manina! (¡Qué manita tan fría!) y Si. Mi chiamano Mimí (Sí. Me llaman Mimí).
En Che gelida manina! Rodolfo logra conquistar a su vecina Mimí a la vez que a todos los que lo escuchamos. La palabra es aquí la clave para la seducción con un comienzo tímido, titubeante, que se va creciendo cuando se presenta como poeta y arrebatado soñador. Puccini detiene o acelera el ritmo según lo pida el texto, desplegando su melodismo con una expresividad que alcanza su cenit en la frase "la dolce speranza".


La interpretación corre a cargo de Luciano Pavarotti con la silenciosa presencia de Mirella Freni en una producción de 1987 en la ópera de San Francisco bajo la dirección de Tiziano Severini.




Inmediatamente a continuación sigue el aria Si. Mi chiamamo Mimí que retoma la conversación entre ambos para contarnos su sencilla vida de costurera, hasta lograr emocionarse y emocionarnos desde "il primo sole è mio" y la forma de utilizar las melodías que son muy expresivas, se desarrollan en poco tiempo y desaparecen para dar paso a la siguiente, creando una música muy sentimental que llega a tocar la sensibilidad del espectador. El final del aria es en forma de recitativo.


Boceto de Hein Heckroth para la escenografía de La Bohème de la StattOper de Essen (1930/1931)


El aria está interpretada en versión concierto por Kiri Te Kanawa con la London Symphony Orchestra dirigida por Stephen BarlowLa soprano neozelandeza, con su pronunciación exquisita, despliega su voz cargada de matices e inflexiones acompañando los cambios de tempi con que Puccini describe el agitado latir del corazón de Mimí.





Si te apetece, y para finalizar enlazo con una grabación que une las dos arias en el final del Acto I. Se trata de una versión fílmica de 2008 dirigida por Robert Dornhelm y protagonizada por Rolando Villazón y Anna Netrebko. La escena comienza con la llegada de Mimí a la buhardilla de Rodolfo y finaliza con un dúo que también merece una entrada en el blog, O soave fanciula.



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7 abr. 2017

La Pasión según Bach

Hay autores que abren caminos, que crean obras que revolucionan el mundo en el que se encuentran, que son genios por la importancia de sus obras, el momento en que lo hacen y el legado que dejan tras ellos.
La principal característica de un genio se basa en dedicarse a su asunto, su tema, con una intensidad mayor que la usual en los demás, y Bach era un genio. Además, para él, el asunto al que se dedica era siempre más importante que su persona, y ese asunto, la música y su función divina entre las personas, era lo fundamental para él.
La figura y la personalidad de Johann Sebastian Bach nos llevan directamente a la música. Él era músico y la música no era el centro, sino la esencia, el contenido de su vida. 
El texto y la música que te propongo en esta entrada giran alrededor de Bach. Por un lado, unas líneas sobre él del libro La pequeña crónica de Ana Magdalena Bach y un recorrido en varias Jornadas sobre una de sus obras más emblemáticas.


Publicado de forma anónima, La pequeña crónica de Ana Magdalena Bach apareció como un relato narrado en primera persona por la segunda esposa del músico. Con el paso del tiempo, la musicóloga Esther Meynell reconoció ser la autora del texto. 
En él, Meynell, en boca de Ana Magdalena, realiza un retrato psicológico, humano y artístico del compositor alemán, narrado con toda la veneración y respeto, unido a una rigurosa exposición de hechos y sentimientos con que la viuda de Bach podría haberlo escrito por sí misma el relato.
De él selecciono uno de los textos que nos evocan la composición de La Pasión según san Mateo.



Pocos compositores han tenido una obra que haya hecho avanzar tanto la música y haya influido tanto en otros autores y en la evolución de la música posterior como Bach. Independientemente de las creencias de cada quien, su obra tiene una capacidad de trascender de lo material, lo individual y lo rutinario para llegar a elevar al ser humano a una condición espiritual.
En su Matthäuspassion (Pasión según san Mateoescribe una de las mayores composiciones musicales de toda la historia. Una obra cumbre que llega a penetrar en la sensibilidad de quien la oye, tan grande y excelente que no tiene rival en ninguna otra partitura.
Bach se encontró para poder llevarla adelante con dificultades de toda índole: En su composición, a la que no podía dedicar todo el tiempo que deseaba. En los cantantes de los coros, que tanta importancia llegaron a tener, y que fueron los niños de las corales de su iglesia. En las orquestas, que consiguió dividiendo la que tenía en dos agrupaciones. En los solistas, que eran alumnos aventajados del coro, entre los que no pudo contar con su esposa, ya que las mujeres no podían ser escuchadas en las iglesias. En el tiempo que dedicó a los ensayos, sólo después de las interpretaciones de las cantatas de cada domingo a lo largo de tres semanas. En poco más de veinte horas de ensayo, Bach montó una obra monumental con dos órganos, dos coros, dos orquestas, y los solistas. Algo impensable para todos aún hoy en día.





El estreno no fue un éxito y la obra quedó aparcada durante un tiempo, hasta que varios años más tarde, el propio autor volvió a retocarla e interpretarla con mayor éxito, cuando los oyentes de Leipzig estuvieron más preparados para poder apreciar tan monumental composición.
Dada la extensión de La Pasión según san Mateo que supone algo más de tres horas de duración, hace un tiempo presenté en este blog un recorrido para oírla en siete sesiones a las que llamé Jornadas. Éstas presentan un recorrido por algunos de los momentos más bellos y significativos de la obra, las interpretaciones de varios de los especialistas más reconocidos de la obra de Bach y unos comentarios a las características de la composición.
Aunque las publiqué en siete Jornadas para oírlas durante ese número de días, puedes plantearte cómo seguirlas en función de tus gustos, tiempo disponible o voluntad, siguiendo los enlaces.


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31 mar. 2017

Esas palabras mágicas

¿Recuerdas tus primeros libros, esos que te hicieron desear leer, que te transportaron hacia un mundo distinto del tuyo? ¿Recuerdas esos personajes que te hicieron vivir otra vida, conocer otras costumbres, transitar otros paisajes, vivir intensas aventuras o, simplemente, desear degustar comidas de otras culturas?
Y con la música, ¿recuerdas cuándo comenzaste a sentir veneración por la música que te apasiona? ¿Cómo han ido evolucionando tus gustos hasta ahora?
Cuando estas aficiones van ganando espacio en nuestras vidas vamos avanzando en nuestra educación sentimental, evolucionando, ganamos en sutileza y ductilidad; en definitiva, nuestra vida se hace más rica e interesante.


Desde 1967, el día 2 de abril se celebra el Día Internacional de la Literatura Infantil y Juvenil coincidiendo con la fecha del nacimiento de Hans Christian Andersen.  En esta entrada del blog te traigo unas reflexiones sobre las obras que nos inician en el mundo de los libros y de la música de la mano de dos escritores, varias producciones escénicas y uno de los mayores compositores de la historia.
Los que nos consideramos lectores, disfrutamos de la música o de cualquiera de las demás artes de forma habitual hemos tenido, cada uno a nuestra manera, una iniciación en las mismas. A unos nos vino en edad más temprana, a otros fue una revelación más tardía. Hubo quien se inició por imitación de lo que veía hacer en la familia, los padres o algunos parientes que le inocularon irremisiblemente ese bendito veneno. En otros casos fue por contradicción, por pura rebeldía hacia un entorno donde no eran prácticas habituales o una iniciación espontánea, simplemente porque hubo algo que nos llenó completamente por dentro. Cada uno tenemos una historia personal.
Tenemos la responsabilidad de transmitir a las nuevas generaciones, cada uno desde su posición social, el gusto por la cultura, el poder aumentar la capacidad de reflexión y empatía o la apertura de la mente a otros mundos y otras realidades distintos de los que conocemos. 
En esta entrada te traigo 


  
Ana María Machado es una escritora brasileña especializada en literatura infantil y juvenil. Mujer inquieta y emprendedora, abrió Malasartes, la primera librería infantil de su país, después de haber estudiado pintura y literatura en Río de Janeiro, Nueva York y París.
Entre sus publicaciones destacan Historia medio al revés, donde concede al lector el derecho a encontrar sus respuestas en la construcción de su propia vida reestructurando los cuentos de hadas tradicionales; Del tamaño justo o El pequeño Pedro y su buey volador que sitúan al joven lector donde su imaginación le permite escapar de los comportamientos esperados. En Un montón de unicornios trata la ecología desde el punto de vista de la toma de conciencia. Entre todos sus libros ha llegado a vender más de cuatro millones de ejemplares y en 2000 recibió el prestigioso Premio Hans Christian Andersen por su labor.



Su obra Buenas palabras, malas palabras recoge una serie de conferencias que Ana María Machado ha dado en distintos lugares. En este extracto nos acerca a la verdadera función de los libros, a su capacidad de hacernos volar.
Son esas mágicas palabras.



E. M. Forster es el nombre con que Edward Morgan Forster es conocido en el mundo literario y periodístico. Sus novelas son como cuadros impresionistas donde los personajes principales están ricamente dibujados y trazan una historia de la Inglaterra del XIX y XX. Algunas de sus obras han sido llevadas al cine como Pasaje a la India, en la que se posiciona contra el imperialismo de su país, o la deliciosa Una habitación con vistas. A la televisión se llevó en forma de serie Regreso a Howard Ends, una exitosa producción fiel a la novela original.
Aspectos de la novela es una reflexión sobre el género novelístico, sus características, sus géneros e intentos de clasificación. El texto que nos acompaña pretende acercarnos a la reflexión sobre qué libro nos gustó, por qué, qué llegó a hacernos para conseguir que nos llegara tan dentro de nosotros. ¿Cuál pondrías tú en su lugar?


¿Cómo hacer para que quienes no conocen la llamada música clásica o la ópera las conozcan? 
También en música y ópera se está comenzando a trabajar con público joven que no se han acercado a ellas. Hoy en día, los grandes teatros de ópera y conciertos están buscando y produciendo espectáculos que atraigan a los más jóvenes y así renovar al público que acude. 
En nuestro país es pionero el Gran Teatre del Liceu de Barcelona. Desde hace varios años tiene un apartado específico, El Petit Liceu (El pequeño Liceu) en el que se representan óperas para escolares, generalmente de producción propia que son llevadas a distintos escenarios. También ocurre con el Teatro Real de Madrid con sus Funciones familiares. El Teatro Maestranza de Sevilla tiene todas las temporadas un ciclo llamado Ópera para escolares y familias en el que se representan adaptaciones para el público joven, algunas de ellas producidas por El Liceu. Espectáculos como La pequeña flauta mágica, Guillermo Tell, El superbarbero de Sevilla o Allegro Vivace son algunos de los espectáculos producidos y presentados para el público joven. 



Estas producciones constan de una presentación a la que se invita a representantes de los centros que van a asistir y unas guías de audición con actividades preparadas para ser desarrolladas previamente por los alumnos en los centros. Finalmente se representan unos espectáculos coloridos, con extractos rigurosos de las obras, participativos y llenos de vida que llegan a acercar a los espectadores a un mundo en el que no pensaban entrar.


Otra interesante experiencia, nacida desde los propios centros educativos es el Proyecto Lóva (La Ópera, Vehículo de Aprendizaje) que puedes seguir en este enlace y en el que también colabora el Teatro Real de Madrid. Se trata de un interesante proyecto en el que durante un curso escolar se forma en una clase una compañía de ópera en la que todos los alumnos tienen sus participación en todos los sectores: escriben el libreto, componen la música, diseñan la escenografía y el vestuario, realizan las campañas publicitarias y de prensa y todo cuanto se necesita para montar una obra de este tipo.


Con tan sólo 12 años, Wolfgang Amadeus Mozart compone una ópera tras recibir un encargo y un libreto del médico vienés Franz Anton Mesmer. Mozart adaptó el texto y compuso una obra deliciose, muy de los intereses de su edad. 
La pastora Batiana piensa que ha perdido el amor de "su mejor amigo" Bastián y recurre al mago Colás para volver a enamorarlo con sus poderes mágicos. Colás le recomienda que actúe con frialdad hacia Bastián, que fija amar a otro y así volverá Bastián. Éste se asombra y pide también ayuda al mago. Finalmente, ambos deciden que no merece la pena seguir el juego y deciden reconciliarse.
Termina esta entrada con el momento en que Bastián pide a Colás que, con sus hechizos, pueda recordar a Bastiana. Éste pronuncia un disparatado conjuro mágico. Las palabras de Colás bien pueden recordarnos al texto de Ana María Machado.

Esas palabras mágicas.





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24 mar. 2017

Si. Coge la rosa, deja la espina

Hay obras que no sólo recrean un mundo, una situación, un sentimiento o un personaje, sino tienen un sentido didáctico, que buscan dirigirlo a quienes las disfrutan con consejos, ideas o indicaciones. Entre estas creaciones podemos situar las fábulas, obras como la Divina Comedia, las imágenes de cuadros y esculturas del barroco o escritos de autores de la Ilustración y la Enciclopedia francesa.
Dos creadores que no nacieron en Inglaterra, pero son considerados exponentes de la cultura inglesa, nos acompañan en esta entrada del blog. El escritor Rudyard Kipling, nacido en la India que nos acerca uno de sus poemas y el compositor de origen alemán Händel con una de pieza perteneciente a una de sus primeras obras.


Nacido en Bombay a finales de 1865 durante la etapa del imperialismo inglés, Joseph Rudyard Kipling fue el primer premio Nobel de literatura inglés, el más joven que lo consiguió hasta entonces, ya que al recibirlo contaba con cuarenta y dos años de edad. Además, rechazó otros galardones como el Poet Laureat (Poeta laureado), la Orden del Mérito del Reino Unido o el título de Sir como Caballero de la Orden del Imperio Británico, éste último rehusado en tres ocasiones.



Reconocido como autor de novelas, poesía, relatos e incluso cuentos infantiles, su vida transcurrió en su India natal hasta que con seis años sus padres lo enviaron a estudiar a Inglaterra. Su estancia en Southsea fue una experiencia traumática que narró en La oveja negra. A su regreso a la India pasó a colaborar para un periódico de Lahore como editor y escritor de relatos, fue haciéndose un nombre como narrador de la vida de los ingleses en la India y su identificación con la tierra y las costumbres del país. Deambuló por el este de Asia, Australia, Sudáfrica y Estados Unidos donde se casó y se instaló por unos años. Allí comenzó a gestar uno de los libros que más fama le han dado, The Jungle book (El libro de la selva o de las tierras vírgenes), tantas veces llevado con mayor o menor fidelidad al cine. 
Escritor enormemente famoso en vida, su producción se centra en torno al patriotismo, el deber de los británicos y el destino de Inglaterra como un gran imperio, lo que hizo que tras la I Gran Guerra su reputación como escritor se viera perjudicada y comenzara a decaer su influencia.



En 1909 Kipling publica Rewards and Fairies (Duendes y hadas) que incluye su poema más conocido If (Si). Inspirado, según se cuenta, en el carácter de varios amigos, está escrito en tono paterno y dirigido a su hijo John. El drama de Kipling, que alertó al rey George V de la proximidad de una guerra entre las grandes naciones, le llega cuando John se alista en el ejército en la Gran Guerra y muere a los 18 años en la primera batalla en la que participa. 
De todas formas, hay algunas obras suyas que han pasado el filtro de los años, son reconocibles y han sido llevadas a la gran pantalla como la citada The Jungle Book y su continuación The second Jungle BookKim de la IndiaCapitanes intrépidos o El hombre que pudo reinar y otros cuentos.

De este poema se han realizado algunas grabaciones que caminan por la red, especialmente Youtube. Enlazo con una de ellas con la voz de Tomás Galindo en su canal de esta red social.



Un músico alemán como
Georg Friedrich Händel, nacido en Halle, localidad cercana a Leipzig terminó convertido en uno de los más grandes músicos del barroco... de Inglaterra. Hijo del cirujano de cámara del Duque de Sajonia-Weissenfels, aprendió a tocar a escondidas en la buhardilla de su casa, ya que, según su familia, le correspondía estudiar derecho. Una visita del Duque en la que interpretó el órgano durante una celebración hizo que éste se fijara en sus cualidades y convenciera al padre para que tomara clases. 
No sólo practicó este instrumento, sino que también aprendió a tocar el violín y el clavicémbalo, además de copiar innumerables partituras de autores alemanes e italianos. Durante toda su vida practicó este hábito de recurrir a distintos estilos, adueñarse de pensamientos musicales tanto propios como ajenos, reutilizarlos, hacerlos totalmente suyos y darles una nueva vida.
En otra ocasión trataré el tema de la reutilización de materiales propios en autores como Händel.
Buscando desarrollar sus facultades viajó y trabajó en Hamburgo, Florencia, Roma, Venecia o Nápoles donde conoció la naciente ópera y a los grandes compositores de la época: Scarlatti, Caldara, Vivalvi o Albinoni. Varios años después volvió a Alemania como maestro de capilla del Elector de Hannover para viajar a Londres en 1712, donde se quedaría hasta el final de su vida, reclamado por el rey George I (el conocido elector de Hannover) y llegándose a convertir en ciudadano británico. 
El rey George I calmó sus ansias viajeras, le fijó un elevado sueldo anual de 600 libras, acordó que surtiera al King's Theatre de óperas italianas, llegando a componer 14 en nueve años. 
La producción de Händel abarca cuarenta óperas, una treintena de oratorios y un elevado número de composiciones instrumentales que pasan de las 600 obras, un número superado por pocos compositores como Telemann o Bach
Händel no es un compositor que lleve innovaciones al mundo musical, pero supo llevar a su máximo esplendor la música del Barroco con aportaciones inspiradas en los estilos de otros compositores. Oratorios como Alexander's Feast, Israel en Egipto, Moisés, Judas Maccabaeus o el celebérrimo Messiah (El Mesías), óperas como Almira, Rinaldo o Giulio Cesare y obras instrumentales como la Música acuática o Música para los Reales Fuegos Artificiales han puesto a su autor en el lugar que le corresponden dentro de la historia de la música.
Su primer oratorio, compuesto en su estancia en Italia es Il trionfo del tempo e del disinganno (El triunfo del tiempo y del desengaño) con textos de Benedetto Pamphili. Aunque con apariencia de ópera, se trata de una serie de recitativos, dúos y arias encadenadas entre sí por cuatro personificaciones alegóricas: Bellezza, Piacere, Tempo y Disinganno (Belleza, Placer, Tiempo y Desengaño). El texto es una alegoría sobre la brevedad de la belleza y los placeres mundanos, en la que se desarrolla una discusión entre la Juventud (la Belleza) que comienza junto a Placer y que poco a poco Tiempo y Desengaño la van acercando a la verdad. 



La obra tiene hasta tres versiones. La primera se estrenó en 1707 en Roma bajo la dirección musical de Arcangello Corelli. La última revisión con Händel ya ciego treinta años después, que hacen que éste sea el primer y el último oratorio del compositor.
De toda la obra, la pieza que más reconocimiento tiene es el aria que canta Piacere, Lascia la spina, escrita en tempo de Largo, el más lento de los que se escribe, que recoge entre 40 y 60 pulsaciones por minuto.


Fuente: www.kareol.es


Lascia la Spina está interpretada por la mezzosoprano romana Cecilia Bartoli, una de las grandes divas de nuestros días, incansable especialista e investigadora de la música barroca y belcantista, en una versión interpretada en 1998 en el Teatro Olímpico de Vicenza


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17 mar. 2017

Caro nome. Nombre querido

El amor, el momento en el que surge, es una experiencia única y nueva en cada persona, como si en cada cual surgiera por primera vez en el universo.
Cuando el amor es el dolor de vivir lejos del ser amado, cuando es una primera experiencia en la juventud, ha sido objeto de la mirada y el interés de un gran número de artistas. Desde la pintura a la novela, de la escultura a la música, desde la poesía a la ópera, muchas son las obras en las que sus autores han descrito, recreado, analizado o narrado las sensaciones, desvelos, preocupaciones y placeres que la nueva experiencia del amor produce en la vida de los azorados amantes.

El nombre de la persona amada y otras señales del amor son el nexo que une esta entrada del blog. Nos acompañan dos autores como Ibn Hazm de Córdoba con su libro El collar de la paloma y Verdi con una de las arias más conocidas de Rigoletto, que da título a este post, una pieza tarareada en múltiples ocasiones.
Escena de Rigoletto con Nino Machaidze

Pese a que no se conocen muchos datos de su infancia, todo parece indicar que Ibn Hazm de Córdoba (Abu Muhammad 'Ali Ibn Ahmad inb Sa'id inb Hazmaunque nacido en ésta ciudad, proviene de una modesta familia de tierras onubenses, de un poblado o cortijo Mont Lisam (Montíjar, Montija o Casa Montija). De posible origen cristiano recién converso al Islam, su padre se asentó en la floreciente Córdoba del Califato en pleno auge de Almanzor, llegando a ser un distinguido funcionario de la corte. 
Su vida transcurrió en uno de los periodos más trágicos de España musulmana, en plena crisis del Islam andaluz, con la disolución del Califato y los primeros reinos de Taifas. Lector empedernido, sus conocimientos se centraron en el conocimiento de la literatura arábiga para terminar escribiendo. Tras la crisis del Califato anduvo por Almería, fue preso, recaló en Játiva, regresó a Córdoba como visir de uno de los Adb al-Rahmàn durante mes y medio antes de volver a prisión. Al salir, desengañado, se dedicó a la ciencia jurídico-teológica con su inconformismo, la originalidad de su pensamiento y su opinión incómoda para los poderosos de los que se ganó su enemistad, pasando con disputas continuas por Córdoba, Almería, Talavera, Sevilla o Mallorca.
Estatua de Ibn Hazm en Córdoba


De su obra literaria se distinguen dos épocas: una hasta los treinta años y otra hasta su muerte, de nuevo en las tierras familiares onubenses. La continua dicotomía entre exquisitez y rudeza, sentimientos delicados y feroces, nobleza y villanía hacen aún más entrañable la figura de Inb Hazm.
Entre sus obras destacan Fisal (sobre la tolerancia), Historia crítica de las ideas Religiosas, Diferentes sectas y religiones o Epístola Apologética de al-Ándalus y sus sabios. Su obra más conocida es Tawq al-hamàmabb (El collar de la paloma) compuesta antes de los treinta años y que ha llegado a nuestros días a partir de una descuidada copia. Se trata de un tratado filosófico sobre el amor, en el que Ibn Hazm analiza, describe e indaga con un lenguaje que mezcla la prosa y con la poesía, buscando la esencia del amor en las distintas civilizaciones y sociedades.



El collar de la paloma, dividido en 30 capítulos, desmenuza de forma pormenorizada las características de las manifestaciones del amor. El título de la obra no tiene relación ni referencias con las palomas. Más bien se trata de una forma exquisita de nombrar el libro con la comparación del cuello del ave, con su gran cantidad de tonos, diversos como los matices que se encuentran en el amor.
Un extracto del II Capítulo nos acerca a las señales por las que un observador puede conocer el amor en los amantes.



Cuando Giuseppe Verdi preparaba Rigoletto hubo de enfrentarse a múltiples inconvenientes: Se basaba en el drama Le roi s'aumuse (El rey se divierte) de Victor Hugo, una obra prohibida porque criticaba el absolutismo encarnado en el rey francés Francisco I. El tema era escandaloso al narrar las aventuras eróticas del monarca y la tiranía con que trataba a aquellos a quienes ofendía. En la obra aparecían raptos, violaciones, mujeres que seducían a incautos y asesinos a sueldo. Por si fuera poco, Triboulet, el protagonista de la obra iba a ser un desgraciado bufón jorobado y los censores se resistían a que un ser deforme y feo fuera el centro de una ópera seria.
Tras varias negociaciones entre representantes de Verdi y los censores se llegó a un acuerdo: el protagonista podría ser un bufón jorobado. la obra no se llamaría La maledizione (La maldición), sino Rigoletto, nuevo nombre del bufón; el rey seguiría siendo un déspota libertino, pero rebajado al título de Duque de Mantua. El estreno se llevó a cabo en el Teatro La Fenice de Venecia, ya que algunos escenarios de distintas ciudades, bajo otras autoridades no la admitían.
El argumento, a grandes rasgos, es el siguiente. El Duque de Mantua gobierna despóticamente mientras seduce y deshonra a cuantas mujeres desea, matando a sus padres y esposos sin piedad. Rigoletto, su bufón y cómplice, se burla despiadadamente de las víctimas, pero intenta separar su vida en la corte de su vida privada. Tiene una bella hija, Gilda, educada en secreto con la que es paciente y cariñoso. Pero, sin saberlo, se hace cómplice de su rapto y, finalmente incluso culpable de su muerte. Rigoletto recuerda que cuando se burló del conde Monterone, éste lo maldijo.
En Radio Clásica de Radio Nacional de España, dentro del programa En otros lugares se dedicó un capítulo a una recreación particular de Rigoletto. Si dispones de una hora puedes recrearte en el enlace: En otros lugares, Rigoletto


La dureza del argumento tiene su contraste con la figura de Gilda, la hija de Rigoletto, un personaje en el que Verdi dibuja la inocencia y el amor juvenil.
La escena que traigo a esta entrada es una de las pocas arias de la obra, en la que predominan más los dúos. Gilda recibe la visita de su padre, pero le oculta que desde hace unos meses se ve a escondidas con un joven de quien está enamorada. No es otro que el Duque que se hace pasar por el estudiante Gualtier Maldé para seducirla.
Gilda, que ha vivido aislada del mundo, joven y enamorada, repite el nombre de su amado cuando se queda sola. El aria Caro nome no tiene la fama de otros fragmentos de esta obra como La donna è mobile, pero tiene la belleza del canto de una joven enamorada que piensa en su primer amor y se recrea en cada una de sus frases.
Mientras, los cortesanos planean su secuestro pensando que es la amante de Rigoletto.


Fuente: kareol.es



El enlace muestra una interpretación de la soprano georgiana Nino Machaidze con subtítulos en italiano y castellano.


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